
Dos meses antes de ganar el torneo del KLM Open, Darren Clarke encargó la instalación de un campo de césped artificial de 250 metros cuadrados. En muchos deportes, durante bastante tiempo se observa una evolución global del césped natural al artificial», comenta Arnoud Fiolet de European Golf, que cada año instala alrededor de 4 millones de metros cuadrados de césped artificial. «Las razones más importantes son la intensidad de uso, el mantenimiento y, naturalmente, los costes.» En el fútbol, se produce una tendencia similar. Aunque puede existir cierto recelo inicial por jugar en un campo sintético, tanto la FIFA como la UEFA reaccionan positivamente. El partido de clasificación para el Mundial de 2009 entre Inglaterra y Rusia ya se jugó sobre césped artificial. Fiolet: «En este sentido, el golf se encuentra aún en una fase embrional, aunque la aceptación sigue creciendo. No es de extrañar, al tener en cuenta que se aproximan las propiedades de los greens normales a las de los greens naturales en un 90 a 95 por ciento.»
Para el juego corto y largo
Las características del suelo de césped artificial dependen del tipo de deporte, ya que una pista de hockey es muy diferente a un campo de fútbol o green de golf. Por tanto, European Golf colabora con las grandes organizaciones deportivas y laboratorios con el fin de desarrollar, diseñar e instalar sistemas de césped artificial de alta calidad. «Gracias a esto, se puede utilizar un hierro-5 en un green de césped artificial relleno de arena igual que en un green normal. La hierba reacciona exactamente de la misma manera», afirma Fiolet. «Para el chip y el put, utilizamos variantes sin relleno, que te pueden dar la velocidad de tu campo habitual... o, naturalmente, de Augusta National, si te gustan los desafíos.»
Además de Darren Clarke, personas como Maarten Lafeber y Robert-Jan Derksen también trabajan en la mejora del juego corto en greens privados de césped artificial. Más de la mitad de los golpes en una ronda de golf tiene lugar dentro o cerca del green, así que es un aspecto importante que cualquier golfista debe entrenar. La mejor manera para ello es jugando sobre un green de césped artificial en el salón, jardín o la terraza. La superficie siempre estará disponible y apenas requiere mantenimiento. Para los golfistas fanáticos: piensa una cantidad entre los 150 y los 200 euros por metro cuadrado. Durante la feria Amsterdam Golf 2009, se ofrecerá un green enorme de 225 metros cuadrados para practicar los chips y puts en óptimas condiciones.
Apto
Los proyectos de European Golf van más allá de los greens privados en jardines o las pistas de minigolf en un parque de atracciones o un crucero. Además de los campos clásicos de 18 hoyos, el crecimiento y la popularización del golf han dado lugar a iniciativas más pequeñas de 6 o 9 hoyos, para las que el césped artificial ofrece una solución ideal. Fiolet: «Desarrollamos proyectos de este tipo en toda Europa, por ejemplo en España, porque ahí el agua es un problema, o en otros lugares con poco espacio disponible. Se ha creado un nuevo grupo de golfistas que prefieren un campo de práctica y una pista de 9 hoyos para jugar de vez en cuando, lo que también reduce considerablemente la cuota de campo.
En Vlaardingen (Países Bajos) incluso todos los 27 hoyos de FreeGolf han sido equipados de greens sintéticos. La gran mayoría de los practicantes de golf están muy satisfechos con el resultado. También en el mundo del golf, el césped artificial se acepta cada vez más, lo que beneficia a las inversiones y, por ende, a la calidad.






