
En las instalaciones de Greenfields en Genemuiden (Países Bajos), las alfombras de césped artificial se producen con tanta rapidez que casi se puede escuchar crecer la hierba. En 2003, la empresa empezó con cuatro empleados, en 2008 ya son sesenta. Entusiasmo e inspiración son las auténticas cualidades de Greenfields. Los empleados están sobre todo orgullosos del carácter innovador de la empresa. En este momento, el producto estrella es el V-shape («forma en V»), único en muchos sentidos por su forma de aproximarse a la brizna natural. Sin embargo, la alta cantidad de atractivos sistemas de césped artificial que vende GreenFields no impide que la empresa también se preocupe por los menos favorecidos, como los niños africanos.
Greenfields desarrolla, produce y suministra sistemas de césped artificial y el basamento necesario para ello. La empresa ofrece un paquete total, desde la preparación e instalación hasta el mantenimiento. «Para los Países Bajos, pero también en Europa, África, Oriente Próximo... Queremos cubrir el mundo entero para 2009», afirma Miranda Laseroms, gestora de proyectos en GreenFields.
Expertos por la experiencia
Las ventajas del césped artificial son casi ilimitadas: «en caso de lluvia abundante, el césped natural sufre mucho y se destroza rápido al jugar en él. La hierba artificial anula esta desventaja. Siempre está verde y nunca presenta manchas pálidas, por lo que el césped artificial ofrece una calidad continua. Con este césped, se garantiza un mínimo de 1.200 horas extra de juego cada año en comparación con hierba natural. Por tanto, en particular para asociaciones no profesionales supone una solución atractiva para disponer de uno o más campos de hierba sintética, para entrenamientos o como terreno principal. Con ello, los campos de césped artificial en los alrededores se cargan menos y tienen suficiente tiempo para recuperarse.»
No todo el mundo se deja convencer tan fácilmente, como también advierte Miranda: «por tanto, prestamos mucha atención a los cambios que experimentan los deportistas al jugar sobre hierba artificial. ¿Cómo influye nuestro césped artificial en el juego y la técnica y cómo podemos mejorar nuestros productos aún más? Muchos compañeros míos son deportistas fervientes, algunos incluso de alto nivel. La experiencia les convierte en expertos que saben perfectamente lo que hay en juego.»
Contratistas locales
«GreenFields es una empresa joven, dinámica, innovadora y muy flexible», nos cuenta Miranda Laseroms. «Una buena idea se ejecuta casi de inmediato. Así fue el caso del V-shape, nuestra última novedad. Tal como es el caso de la hierba artificial, esta hierba tiene forma en V, para que se quede recta de forma natural. Además, un jugador puede poner el pie debajo de la pelota con más facilidad y el césped tiene una elasticidad natural.»
En la región de Rotterdam (como en el complejo de entrenamiento del club de fútbol y atletismo Sparta), se encuentran varios campos de GreenFields. No obstante, para la empresa el mundo entero es su campo de juego: «en algunos países, el clima impide que crezca una sola brizna. Un ejemplo es Ruanda, donde iniciamos un proyecto importante en 2008, junto con contratistas locales que nunca habían instalado un campo de deporte. La aceptación fue tan arrolladora que ahora recibimos varios pedidos para crear campos, tanto desde Ruanda como desde otros países.
Un proyecto importante para 2009 es la entrega de una sala de 16.000 m2 cerca de la oficina principal de GreenFields en Genemuiden. «Ahí, vamos a ampliar nuestro equipo de maquinaria para poder cumplir con la alta demanda. Todo gira alrededor de seguir siendo innovadores y ofrecer una alta calidad.
Además, en 2009 queremos conquistar (más) Australia, América y Oriente Próximo.»
Programa FIFA
Al mismo tiempo, GreenFields se da cuenta que para muchas personas el césped es más verde al otro lado. Miranda Laseroms: «no queremos limitarnos a las actividades comerciales, sino también implicarnos socialmente. Por tanto, estamos orgullosos de formar parte del programa de la FIFA «20 centres for 2010» para los barrios más deprimidos de África. Dentro de este proyecto colaboran organizaciones locales, regionales e internacionales, con el fin de darle la oportunidad a la juventud de jugar con un acceso sencillo a la enseñanza, asistencia sanitaria y apoyo social. De esta forma, se pretende que el fútbol sirva de vehículo para crear un futuro para niños y jóvenes.
Los centros aparecen en lugares en África donde no existe la seguridad ni la tranquilidad de los Países Bajos.
El primer centro «Football for Hope» (fútbol para la esperanza) se está creando en Ciudad del Cabo.» Miranda: «GreenFields ya está instalando diversos campos en África para la FIFA; ahí, nos encanta poder ofrecer perspectiva y una contribución positiva al futuro de posibles deportistas de élite.»






