TECNOLOGÍA & INNOVACIÓN
GreenFields Sistemas de Césped Sintético Deportivo
GreenFields está presente en todo el mundo mediante socios locales. Ellos nos conocen y, lo que es más importante, le conocen a usted. Nuestros socios y colaboradores saben mejor que nadie cómo conseguir que el conocimiento, la calidad y la innovación de GreenFields funcionen para Usted en su región y para sus jugadores. De este modo se garantiza el suministro local sistemático de césped de calidad con un servicio de asistencia postventa profesional.
Trabajamos de forma conjunta con laboratorios acreditados que realizan pruebas e investigaciones para organismos deportivos internacionales, porque deseamos ofrecer los productos más innovadores del mercado. Estos laboratorios miden el efecto y los beneficios de las superficies artificiales sobre la rodada del balón, su forma de rebotar, la fricción, la resistencia, la dureza y la absorción de los impactos.
Control de calidad y pruebas
Todos los sistemas de césped deportivo de GreenFields deben superar un completo control de calidad y proceso de pruebas de acuerdo con las normas ISO más rigurosas. El sistema de control de calidad conlleva la identificación y control de los hilos y el soporte primario antes del inicio de la primera fase de producción (anudado). El producto semifabricado sin revestir se almacena y desplaza dentro de nuestra fábrica de una manera estrictamente controlada para minimizar el riesgo de daños y garantizar la alta calidad del producto final. Esta rigurosa supervisión de la calidad continúa durante la segunda fase de la producción, en la que aplica un revestimiento posterior para bloquear las fibras en el soporte primario, hasta que los rollos se empaquetan y etiquetan para el transporte. Los estrictos controles de calidad sobre el terreno continúan después de la instalación, utilizando los resultados para mejorar la calidad del producto y optimizar su rendimiento. El riguroso control de calidad del producto de GreenFields se ha logrado mediante el diseño de la fábrica en torno a un proceso de producción ideal. En encaminamiento durante la fabricación se organiza para reducir al mínimo el transporte interno, lo que se traduce en un tiempo de ejecución óptimo y una reducción de los defectos y los errores de producción.
Todas las estadisticas son iguales
El desarrollo tecnológico en diferentes áreas también ha tenido una influencia sobre el césped artificial. A día de hoy, con los productos de tercera generación se alcanzan prestaciones que se acercan mucho al mejor césped natural. Durante el análisis de las prestaciones de equipos deportivos, la organización especializada ProZone 100 ha investigado diversos partidos, incluidos encuentros de la Liga de Campeones, la Copa UEFA, la Primera División Holandesa y el Campeonato Mundial Sub-20 de 2007. Con ayuda de 10 sensores, se ha medido a todos los jugadores y todos los movimientos del balón. El resultado es muy claro: «entre los datos de la técnica futbolística obtenidos en césped natural de alta calidad y césped artificial, no se ha detectado ninguna diferencia demostrable». Los datos sobre el tiempo que el balón sigue dentro del juego, el número de ocasiones en las que los jugadores tocan el balón, el porcentaje de asistencias y todas las demás estadísticas de juego son muy similares. Otro estudio que abarca las competiciones de Austria, Noruega, Suecia, Dinamarca, los Países Bajos y Rusia, trata de las lesiones. Este estudio, puesto en marcha en 2003, incluye más de 600.000 horas de juego. En este caso, tampoco se aprecian diferencias significativas.
El césped artificial lleva ya presente varias décadas. Se puede decir que fue originalmente desarrollado para abordar las limitaciones del natural. No obstante, las primeras versiones no estaban diseñadas para el fútbol y cambiaron el juego de forma radical. Por ello, el fútbol nunca aceptó plenamente la idea de disputar partidos de competiciones de alto nivel en superficies artificiales.






